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    En defensa de no publicar tu entrenamiento en redes
    (FOTOGRAFÍA GETTY IMAGES)

    SI QUIERES PUEDES rastrear (y maravillarte) con cada uno de los entrenamientos de Camille Herron en Strava, preparándose para los campeonatos de 2015 de 100K en los Países Bajos.

    DESPUÉS DE UNIRSE a la aplicación, Herron ayudó a la comunidad y a la transparencia. “Quería mostrar a las personas el esfuerzo que invertí para completar lo que estaba haciendo”, dice. Fue impresionante, sus semanas de más de más de 120 millas la ayudaron a ganar el título en 7 horas, 8 minutos y 35 segundos. Más tarde ganó el Campeonato Nacional USATF de 50 millas con un tiempo 5:38:41

    PARA MUCHOS, COMPARTIR su entrenamiento en una aplicación de rastreamiento de carreras como lo hizo Herron puede traer aspectos positivos. Algunos lo ven como una fuente para alimentar su entrenamiento, o como una forma de conectarse con compañeros que tienen un mismo objetivo en mente. Y en los momentos de poca motivación, desplazarse a través de hermosas escenas de los recorridos al amanecer en Instagram puede brindarnos esa patada en el trasero que muchas veces necesitamos para salir de la cama.

    EL ESTRÉS SOCIAL

    ADEMÁS DE AÑADIR ansiedad, la presión de publicar cada carrera puede impactar negativamente en la forma que entrenas. “Cuando uso Strava, los recorridos con tiempos lentos me hacen sentir mal”, dice Erica Agran, de 47 años, de Chicago, una blogger que es muy activa en redes sociales pero que rara vez comparte sus entrenamientos.

    Y CUANDO LO hace, se exige más de lo normal, realizando recorridos fáciles a un ritmo de medio maratón, lo que sabe que es demasiado rápido.

    LA COMPETENCIA, YA sea superar ciertos segmentos o comparar tus tiempos con los de un amigo, puede descarrilar a las personas en lugar de convertirse en una herramienta de motivación. “Me preocupa que hay tantos aspectos con los que te puedes comparar y sobre los cuales no tienes un conocimiento a fondo ni lo controlas”, explica Shaelyn Strachan, Ph.D., quien investiga el ejercicio y la autocompasión en la Universidad de Manitoba. “Te estás poniendo tú solo el pie para mantenerte en un estándar elevado y realmente inalcanzable”.

    “ESO PUEDE LLEVARTE a hacer sobreentrenamientos, sufrir lesiones, agotamiento e incluso a lo que los expertos llaman adicción al ejercicio, cuando te exiges tanto que dañas tu rendimiento o tu salud”, dice Josephine Perry, Ph.D., psicóloga deportiva de Performance in Mind en Reino Unido. De hecho, cuando encuestó a 255 atletas amateurs de resistencia el año pasado, descubrió que el riesgo de tal exceso patológico era mayor entre aquellos que usaban la tecnología.

    PERRY DICE QUE entrevistó a corredores que se sentían muy bien con sus entrenamientos hasta que publicaron sus datos. “De repente se sintieron como un fracaso”, cuenta. “Les habían despojado su alegría por completo simplemente por compararse con otra persona”.

    EL BALANCE ADECUADO

    “MONITOREAR TUS ENTRENAMIENTOS refuerza un cambio de comportamiento”, afirma Strachan. Si puedes publicar y reflexionar con orgullo tus esfuerzos, es más probable que te apegues a tu plan y lo cumplas. Sin embargo, debes tener en cuenta las desventajas que pueden afectar tu rendimiento general.

    EL E NFOQUE ÓP TIMO de Herron ahora consiste en usar un reloj GPS para rastrear su kilometraje y Strava (configurado en privado para que solo ella pueda verlo) para analizarlo más tarde. Procura guardar los detalles más útiles de su entrenamiento en una libreta. Escribir a mano los detalles sobre su estado de ánimo y nuevos retos le han ayudado a ponerse de nuevo en contacto con su cuerpo y mente. Y también ha podido ver más avances: más recientemente, los récords mundiales de 24 horas y 100 millas, ambos establecidos en el Desert Solstice Invitational en diciembre.

    “HE PODIDO UNIR la tecnología con el estilo de la vieja escuela, y me ha hecho muy feliz”, dice.