“ESTE DISCO SE PARECE AL PRIMER DUNCAN DHU. LA IDEA PRIMITIVA DE GUITARRAS ACÚSTICAS, BRUMA, TRISTEZA”. “No me gusta mucho mi voz, siempre trato de huir de ella”, me confiesa Mikel Erentxun (Caracas, 1965) desde el otro lado de esta mesa redonda, como un caballero, en la sede de Warner de Madrid. Tal vez por eso ha intentado crear una carrera en solitario que se diferenciase de los sonidos primitivos de Duncan Dhu. Y, sin embargo, su nuevo single, “Cicatrices”, es más Duncan Dhu que nunca. Porque en el nuevo disco, “El hombre sin sombra”, está esa misma tristeza brumosa del grupo que le llevó a la fama. No vemos gaviotas a través de las ventanas, pero mientras conversamos de música, sí que observamos una calle de Madrid.
¿De qué…
