La nueva Fórmula 1 de 2026 ha experimentado el cambio de mayor calado desde el establecimiento del Campeonato del Mundo, en 1950. Es cierto que ha habido otros cambios drásticos con anterioridad, pero la mayor parte de las veces se han centrado en uno de los aspectos del monoplaza, ya fuera el motor o la aerodinámica. Así sucedió con el estreno de las mecánicas híbridas, en 2014, o con el retorno del efecto suelo, en 2022, por citar los dos más recientes en ambos apartados. O con la introducción del DRS en 2011, que ahora desaparece… pero no exactamente, como veremos.
Sin embargo, en 2026 cambia todo, y de forma radical. Cambian el grupo propulsor (“power unit” en inglés) y la aerodinámica, pero también el chasis. Algunos cambios son claramente…