HACE YA ALGÚN TIEMPO que la frontera entre lo masculino y lo femenino en relojería es tan difusa que prácticamente ha desaparecido. Salvo en el caso de los relojes-joya (y, a veces, ni siquiera en ellos), la inmensa mayoría de las piezas, independientemente de su tamaño o estética, pueden ser llevadas por hombres o mujeres indistintamente. Solo tienes que darte una vuelta por el Instagram de actores, cantantes o artistas para comprobar cómo esto es así. De esta forma, el Première ha dejado de ser un reloj exclusivamente femenino para convertirse, por qué no, también en una opción para muñecas masculinas que buscan elegancia, distinción y una especial delicadeza. Creado en 1987, el Premiére abrió la primera página de la historia relojera de Chanel con una estética muy definida: su…
