AHORA QUE ESTÁ tan de moda el café de especialidad, es muy interesante observar cómo los frutos de este arbusto descubren nuevos mundos en los que introducirse... y de forma muy especial. Lo acabamos de descubrir en Belvedere Dirty Brew, que combina la sofisticación del vodka orgánico de centeno con el sabor intenso de los granos de café robusta orgánicos tostados. El resultado es un líquido suave, con ricos matices de tofe y cálidos tonos rojizos, extremadamente elegante y sedoso. Cada trago es una experiencia sensorial, por lo inesperado y por lo sabroso, así que te recomendamos que, en primer lugar, lo pruebes solo o con hielo. Una vez que ya lo hayas hecho, prepárate un affogato como el de la imagen: una bola de helado de vainilla, un espresso…
