ELLA residía en Los Ángeles y él, se había instalado en Wyoming desde hace un año, ninguna foto juntos desde hace meses, Navidades por separado... Todo hacía presagiar que el matrimonio entre Kim Kardashian (40) y Kanye West (43) estaba roto como ahora ha trascendido a la luz pública. A falta de un anuncio oficial, la pareja ya está preparándose para la batalla judicial que se avecina larga y muy complicada. Y es que hay mucho en juego: nada menos que 4.000 millones de dólares.
Pareja comercial
El Estado de California, del que son residentes, a excepción del último año de West, tiene estipulado que las parejas se repartan los ingresos obtenidos durante el matrimonio a partes iguales. El problema es que sus fortunas se basan en activos no líquidos…
