Cuidarse con distancia
Probar una crema, arreglarte la barba, ir al dermatólogo, al médico estético e incluso al gimnasio manteniendo la distancia de seguridad puede convertirse en una verdadera gincana. Pero ¿quién ha dicho que estar siempre así de espléndido iba a ser fácil?

Los tiempos en los que podÍamos andar descalzos y sin mascarilla por el gimnasio, como Johnny Weissmüller, han pasado a la historia.

(FOTOGRAFÍA GAMMA-KEYSTONE)

Más mascarillas y menos pasteles

Aunque en las redes sociales hemos visto millones de bizcochos y tartas, muchos hemos aprovechado el confinamiento también para cuidarnos más que nunca y probar nuevos productos. Sonsoles Blanco-Hortiguera, directora de la división Fragancias del Grupo Shiseido, asegura que

“ha habido un incremento del comercio electrónico de más de un 89% respecto al año pasado”.

Y es que, como seÑala Raquel González, directora general de Pure Skincare, “las ventas de, por ejemplo, mascarillas y tratamientos de peeling han subido por la imposibilidad de disfrutar de otras experiencias. La gente se ha aburrido más en casa y ha buscado las experiencias más parecidas a las que podrÍa disfrutar fuera, y la cosmética ha sido sin duda una de ellas. Además, la situación nos ha proporcionado un tiempo que antes no tenÍamos para cuidarnos más”. Conclusión: el confinamiento nos ha enseÑado a perder el miedo a comprar cosméticos online y a valorar la importancia de una buena rutina de cuidados en casa y convertir, asÍ, nuestro baÑo en un auténtico grooming-club.

¿Perfumarse para estar en casa?

Los perfumes han sufrido el efecto contrario de la cosmética. “Desde el 17 de marzo en que se cerraron las perfumerÍas hasta el 17 de mayo en que se empezaron a abrir poco a poco, las fragancias masculinas han caÍdo un 87%. El uso del perfume está muy generalizado y, de hecho, supone el 55% de las ventas de la industria de la belleza. Sin embargo, durante el confinamiento es, precisamente, esta categorÍa la que mayores caÍdas ha sufrido. Es posible que los consumidores consideren la fragancia como un accesorio del que se puede prescindir para estar en casa”, reflexiona Blanco-Hortiguera. Esto, inevitablemente, se modificará en cuanto hagamos del ocio nuestra máxima prioridad: empezaremos a perfumarnos como si no hubiera un maÑana e incluso nos atreveremos a probar nuevos aromas. También la industria cambiará y ofrecerá un servicio más personalizado, en el que se utilizarán herramientas de diagnóstico de la piel mediante inteligencia artificial para dar en la diana de lo que necesitas.

‘Shopping’ en la nueva era

Tranquilos, no todo lo dirá una máquina. En la nueva normalidad podremos probar productos en tienda “dentro de unos protocolos de seguridad e higiene en los que hemos estado trabajando los fabricantes y todo el retail”, cuentan desde Shiseido. “Estamos concienciados y preparados para poder recibir a los consumidores garantizándoles la máxima seguridad. Ahora está prohibido que el consumidor toque fÍsicamente el producto. Será el dependiente quien le pruebe las fragancias y las cremas sin contacto fÍsico entre ambos”. Por su parte, Raquel González, de Pure Skincare, aÑade la importancia del seguimiento del consumidor. “Nuestra polÍtica es que, aunque no se pruebe el producto, si luego se tiene cualquier problema con él, se puede devolver. En el entorno online se está apostando mucho por las consultas por correo electrónico o videollamada. Es algo que están haciendo quienes ya tenÍan e-shop y ahora están apostando por ello centros fÍsicos que ven en ello la herramienta adecuada para poder seguir atendiendo con las limitaciones presentes. Nosotros ofrecemos el servicio Bespoke Beauty: una videollamada en la que informamos acerca de dónde pueden comprar nuestros productos, según dónde estén, o derivarlos a centros fÍsicos, con todos nuestros colaboradores, para un análisis más detallado si fuera necesario”.

Estética por videollamada

Tras el confinamiento, las dudas o preguntas sobre tratamientos estéticos han sufrido un aumento debido al llamado “efecto videollamada” que hemos vivido durante esta cuarentena. ¿Te has visto guapo en todas las conexiones laborales o con tu familia y amigos? Porque yo me he visto hecho un desastre… “Los pacientes preguntan sobre los aspectos que consideran que han empeorado, como pueden ser las arrugas de expresión, las ojeras marcadas o la piel apagada”, seÑala el doctor Carlos Morales, especialista en estética masculina del Grupo Pedro Jaén. El bótox y el ácido hialurónico son los reyes de los retoques poscuarentena, seguidos de los peelings quÍmicos para acabar con los poros abiertos y los puntos negros.

Vuelta al gimnasio a lo ‘Black Mirror’

Para que todos estemos cien por cien seguros, la vuelta a la actividad del sector ha obligado a clÍnicas estéticas y gimnasios a desarrollar protocolos asistenciales que parecen salidos de una pelÍcula de ciencia ficción. “Se prevé un mayor tiempo de consulta por paciente y se han reorganizado las instalaciones para asegurar el distanciamiento entre personas. Antes de acudir a la clÍnica, el paciente recibe información detallada de todas y cada una de las recomendaciones relativas a la necesidad de guardar la distancia de seguridad, evitar el contacto del saludo y de la importancia de ser muy puntual para evitar coincidir con otras personas en las instalaciones. Ya en la clÍnica, los pacientes recibirán un kit de protección compuesto por una mascarilla quirúrgica, un envase monodosis de gel hidroalcohólico y un par de guantes que deberán ponerse después de lavarse las manos con el gel”, apuntan desde Grupo Pedro Jaén. Por otra parte, las visitas al gimnasio, de momento, no serán cuando te apetezca. Para garantizar la seguridad, en gimnasios como Basic Fit tendrás que reservar tu visita, no podrás beber directamente de los grifos, deberás lavarte las manos antes de entrenar y mantener la distancia de seguridad con las otras personas, además de limpiar el material antes y después de entrenar. Si te sientes más seguro entrenando tú solo con un monitor, puedes apostar por las videollamadas o los entrenamientos presenciales de Radical Trainer. “En los entrenamientos que realizamos en Madrid (Vergoreten, 8) cada cliente debe llevar su botella de agua y toalla, los entrenadores utilizan siempre mascarillas y los guantes desechables son de uso obligatorio, tanto para clientes como para entrenadores. Los zapatos, bolsos y mochilas deben guardarse en bolsas de plástico, los entrenamientos se realizan descalzos y siempre hay que desinfectar los materiales que se utilicen una vez terminado el entrenamiento”, apunta Antonio Ángel Moreno, CEO de Radical Trainer. Puede que esta nueva normalidad no te apetezca, pero es la única manera que existe ahora para hacer ‘lo de siempre’ de una manera segura. Como dice el refrán, “a todo se acostumbra uno, menos a no comer”.

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Esquire - España - Julio 2020

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Julio 2020