Viendo el lado bueno
Nuestras mentes están programadas para concentrarse en lo negativo. Pero eso no significa que estés condenado a sentirte miserable por todo aquello que salga mal en tu vida.

LOS HUMANOS ESTAMOS PROGRAMADOS para la negatividad. Nos enfocamos en lo malo. Asumimos lo peor. Somos mucho más proclives a recordar aquella vez en la que nuestro jefe dijo que nos habíamos equivocado que cuando nos felicitó por hacer un buen trabajo. Y por mucho que intentemos ver el vaso medio lleno, simplemente no estamos construidos de esa manera. El cerebro humano se desarrolló hace milenios, cuando había todo tipo de peligros a nuestro alrededor, y eso condujo a lo que el profesor de psicología social de Florida State University, Roy Baumeister, Ph.D, llama “parcialidad negativa”, la cual gobierna la forma en que pensamos en la actualidad.

El problema es que a pesar de que en ocasiones sirve para mantenernos con vida, la parcialidad negativa también causa un montón de estrés innecesario. “Este fenómeno nos brinda una visión distorsionada del mundo”, dice John Tierney, quien trabajó con Baumeister en el libro The Power of Bad. Nos enfocamos únicamente en lo que está saliendo mal (en el presente) y asumimos que seguirá así (en el futuro). Nos sentimos desanimados, perdemos la esperanza y concluimos que las cosas no cambiarán. Por si eso no fuera suficientemente malo, Twitter, Instagram y otras redes nos golpean con una crisis tras otra. Pero hay una esperanza: a través de sus investigaciones, Baumeister y Tierney han encontrado soluciones reales que pueden ayudarnos a luchar contra nuestros instintos y mantenernos con buen ánimo.

1. LIBERA EL PODER DE LA REGLA DE CUATRO

Cinco a uno. Esa es la famosa relación Gottman, una fórmula predictiva que muestra que las parejas tienden a quedarse juntas cuando tienen cinco veces más experiencias positivas que negativas. Baumeister lo ve como una relación de positividad, y cuando se trata de tus hijos, tu esposa y colegas, recomienda apuntar a una relación más accesible de cuatro a uno. Por cada comentario negativo que te sientas obligado a hacer, haz cuatro positivos. Baumeister incluso piensa que esta relación cuatro a uno aplica a otros aspectos de tu vida. Por ejemplo, si estás teniendo sexo con tu pareja cuatro veces por cada discusión (el sexo postenojo probablemente no cuenta), entonces lo más probable es que tu relación sea positiva.

2. RECUERDA LA LUNA DE MIEL

Nostalgia solía ser una palabra prohibida. Se pensaba que las personas que se permitían sentirla eran depresivas o vivían en el pasado, dice Tierney. Pero investigaciones recientes han mostrado algo completamente distinto. Lejos de hacerte sentir mal, la nostalgia –el anhelo de eventos o relaciones positivos del pasado– puede, de hecho, levantarte. En un estudio, las personas a las que se les pidió que pensaran en una experiencia que los hiciera sentir anhelo por el pasado antes del trabajo reportaron sentirse más motivados, y por ende haber trabajado más duro que aquellos a los que se les pidió que pensaran en un evento ordinario. Otro estudio mostró que las personas que experimentaban nostalgia sintieron que una habitación tenía una temperatura más elevada que aquellos que recordaron un evento mundano. Tu movimiento: pasa un momento reviviendo una experiencia memorable antes de arrancar tu día. Luego, extiende las buenas vibras escribiendo cuatro palabras que describan ese recuerdo.

3. COMPARTE LO BUENO

Quizá no te guste autohalagarte, pero una forma probada de combatir la negatividad es realzar las experiencias positivas, esto les da mayor poder. “Cuando algo bueno sucede, compartir la noticia con personas a las que quieres lo hace más importante, le brinda un impacto mayor y te ayuda a desarrollar una conexión con la persona con quien lo estás compartiendo”, explica Tierney. Pon atención y celebra las victorias de otras personas también. Si ellos comparten una buena noticia contigo, en verdad escucha. Un “¡Eso es increíble!” eleva la positividad. Aún mejor si dejas tu teléfono a un lado para escuchar a la persona y responder. Por otro lado, también puedes obtener fuerza de las experiencias negativas. Baumeister apunta a las investigaciones de Shelley Taylor sobre pacientes con cáncer de mama. “Lo sorprendente es que la mayoría terminó hablando de ello como una experiencia positiva”, dice. “Lo vieron como una oportunidad de hacer cambios positivos: apreciar más la vida, concentrarse en el presente y controlar el estrés. Una forma de plantearlo es pensar en lo que puedes aprender de una experiencia negativa, en vez de cómo ésta te detiene.

4. CONTRÓLATE

“¿Por qué crees que eres una buena pareja?”, eso es lo que Baumeister pregunta en su clase de psicología en FSU. Muchos de sus estudiantes enlistan lo que hacen bien, afirmando que ser bueno para escuchar o ser bueno para el sexo les brinda una ventaja. Es bueno ser bueno. “Pero lo que tiene un impacto mayor”, dice Baumeister, “es no hacer cosas malas”. Porque lo malo siempre pesa más que lo bueno; lo que haces es menos importante que lo que dejas de hacer. En ocasiones eso significa morderte la lengua, agrega, y evitar los juicios.

5. CONCÉNTRATE EN EL PRESENTE

Para la mayoría de nosotros, nuestra negatividad más grande está detrás de nosotros, en nuestra tendencia a tener una fijación con los errores y arrepentimientos del pasado, de acuerdo con las investigaciones de Baumeister. El futuro también conlleva negatividad: el estrés sobre las consecuencias y posibles fracasos. El presente, sin embargo, es una especie de refugio de todo eso. “Las personas que abogan por el mindfulness tienen razón”, dice Baumeister. “Mantente enfocado en el aquí y el ahora”. ¿Te descubres a ti mismo arrepintiéndote por el pasado? Vuelve al presente. ¿Estás preocupado por mañana/el próximo mes/la cena de esta noche? Dirige tu mente al ahora. Si eso es muy difícil, simplemente escribe una cosa por la que te sientas agradecido cada día. Eso elimina lo negativo y permite que entre lo positivo.

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Men's Health México - FEBRERO 2020

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