LA GRUTA DE LAS MARAVILLAS
El agua y la cal llevan más de 100.000 años recreando este laberinto subterráneo, abierto al público hace más de un siglo.

La Cristalería de Dios es una de las salas más espectaculares de la gruta.

(AGE FOTOSTOCK)

La Palmatoria

(F.J. HOYOS MÉNDEZ)

La primera sorpresa que depara la Gruta de las Maravillas es su ubicación, en el centro del bello pueblo de Aracena. La segunda, lo acertado de su nombre. La cueva, descubierta en el siglo XIX, se abrió al turismo en 1914 –fue pionera en Europa– y es el enclave más visitado de Huelva. Un itinerario circular guiado de 1200 m permite contemplar las salas y galerías, las asombrosas formaciones de roca y los lagos que ocupan los niveles inferior e intermedio; el superior solo es accesible para espeleólogos.

Como un ser vivo, gracias al flujo de agua y sales a través de su cuerpo marmóreo, la Gruta de las Maravillas sigue evolucionando. El repertorio de formas que exhibe el carbonato de calcio deviene infinito. Su blancura rivaliza con la de un paisaje nevado, otras veces las sales de hierro y cobre las tiñen de ocre o azul. Admiramos la Galería de los Garbanzos, la Sala de los Desnudos o la Cristalería de Dios, tan divina como frágil... La sala de la Palmatoria, emblema de la gruta, solo se visita en grupos reducidos.

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Viajes NG - Febrero 2020

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