VOCES faltantes
“Las mujeres siempre han querido alzar sus voces pero las industrias no les han permitido ser escuchadas”, dice LIZZO, la cantante que en su intento por descubrirse a sí misma, parece contagiar un MENSAJE de autorespeto a toda una generación

Lizzo obtuvo ocho nominaciones a los premios Grammy 2020, de los cuales se llevó tres: mejor performance pop solista, mejor performance tradicional y mejor álbum. “No sé quién soy. Pero definitivamente es diferente de quien era ayer o de quien seré mañana”, asegura.

Hasta hace dos años no muchos conocían su nombre. Lizzo. Hoy, esta cantante nacida en la ciudad de Detroit, Estados Unidos, ha ganado (y seguramente lo seguirá haciendo) un amplio terreno musical a través de un mensaje de empoderamiento y autorespeto. Pero, en esta travesía, el camino hacia el autodescubrimiento no ha sido fácil y ella lo sabe. “Lo hago por mí”, me dice claramente. “Tengo un gran pasado de no disfrutar mi cuerpo, mi personalidad y a mí misma. Entonces, ya no quería eso. Comencé a celebrarme. Si otras personas están aprendiendo de eso y se están empoderando por eso, es increíble. Pero este mensaje ha sido importante, sobre todo, porque era yo quien lo necesitaba”, cuenta la cantante. Atrás parecen haber quedado los tiempos en los que Lizzo deambulaba en busca de una oportunidad y con la idea de formar una banda. Siendo consciente que el éxito obtenido hasta ahora ha sido un proceso paulatino y no inmediato, Lizzo ha obtenido gran popularidad como cantante y rapera, con letras tan directas como poderosas y con un discurso basado en una “implacable positividad”, como lo describía la revista Rolling Stone. En exclusiva, Lizzo nos cuenta sobre su viaje hasta acá.

A simple vista, Lizzo pareciera haber descifrado quién es. Sin embargo, rápidamente me saca de ese error. “Es un proceso de vida. Tienes que conocerte y explorarte completamente para saber quién eres. Es emocionante no saber todo sobre ti. Así que no, no sé quién soy. Pero definitivamente es diferente de quien era ayer o de quien seré mañana. Y creo que justamente tenemos que aprender a disfrutarlo y dejar de tenerle miedo”, asegura.

El pasado enero, tras ocho nominaciones, Lizzo se llevó a casa tres premios Grammy y, durante su discurso como Best Pop Solo Performance, habló sobre la necesidad y la búsqueda de una música que libere a las personas. Aquellas palabras resonaban claro y preciso entre la multitud presente, y es que es justamente esa la manera en cómo ella se ha liberado. “Crear música me libera y esa música, ojalá, libere a otras personas”, me dice. Este mensaje coincide con uno que también la industria de la moda está tratando de mandar: uno sobre el respeto y la inclusión. “Las mujeres siempre han querido alzar sus voces pero las industrias no les han permitido ser escuchadas. Creo que esta es la primera vez, en mucho tiempo, que las industrias se están haciendo responsables por la marginación de las voces de las mujeres. Entonces, veamos qué sucede. Simplemente no podemos quedarnos calladas ni ser silenciadas más”.

“Abrazar nuestro cuerpo es difícil pero es completamente natural. Para mí, fue complicado pero fue una decisión personal. Salir de ese odio hacia nosotros mismos es un proceso muy difícil. Me tomó años de trabajo y sigo en ello. Cada día es un nuevo reto y un nuevo intento”.

Es justamente en medio de este movimiento que Lizzo ha aprendido a abrazar su cuerpo. En junio de 2019, habló por primera vez sobre su salud mental y depresión a través de su cuenta de Instagram. “Abrazar nuestro cuerpo es difícil pero es completamente natural. Para mí, fue complicado pero fue una decisión personal. Salir de ese odio hacia nosotros mismos es un proceso muy difícil. Me tomó años de trabajo y sigo en ello. Cada día es un nuevo reto y un nuevo intento”, dice.

Ahora, la gente habla de ella. Los medios hablan de ella y, desde aquel lugar, Lizzo aprovecha para continuar construyendo sus propias ideas y criterio. “Por mucho tiempo he disfrutado del acto de vestirme. Sentirme hermosa. Es algo que para mí no es nuevo aunque, quizá, para la industria de la moda lo sea. Pero no es la moda quien está haciendo ese cambio, es la gente. Y eso es algo que aprendimos, que la industria no estaba creando diversas tallas y por ello, se necesitó que individuos que desafiaran y crearan prendas para ellos mismos y eso hizo a la industria moverse hacia esa dirección. La industria de la moda siempre le seguirá el paso a la gente. Si ahora todo es sobre ser individual y diverso, es porque nos estamos moviendo como sociedad y eso es emocionante”.

Al final de nuestra conversación solo me queda una pregunta más para ella: ¿qué nos está faltando? “El lector. Tú nos faltas. ¿En dónde estás? Busca tu lugar en la moda y busca tu lugar en la música. Cuando te veas reflejado en una de estas industrias, finalmente esa pieza faltante se llenará. Yo no me vi ahí durante mucho tiempo y por eso me instalé en la conversación. Ahora, me siento parte de las grandes ligas. Entonces, tú que estás leyendo esto nos estás faltando. Encuéntrate”.

Fotógrafo MANUEL ZÚÑIGA Realización ENRIQUE TORRES MEIXUEIRO Asistente de fotografía, Carlos Madrid. En página opuesta: En Lizzo, chaleco con plumas, de Bernarda; pulsera de Fernando Rodríguez; pendientes de Regina Castillo. En esta página y página opuesta: Lizzo con collar de Elisheva & Constance; pendientes largos, de Daniela Millan. Maquillaje y peinado, Daniel Alvarado.

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Vogue Mexico - Marzo 2020

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Marzo 2020