Entre árboles y apurando los últimos rayos de sol del día, María Lucía Sánchez Benítez, Malú, se entrega a nuestra sesión de fotos con una sonrisa. Habla bajito y con un halo de timidez. Sin duda, un contraste enorme con la imagen a la que nos tiene acostumbradas, siempre encima de un escenario comiéndose el mundo.
Transmite magnetismo y profesionalidad. Es pasional, reflexiva y ha aprendido mucho desde aquel primer disco, Aprendiz, grabado hace 18 años con la colaboración de Alejandro Sanz y Pedro Guerra. A sus espaldas, diez álbumes de estudio, más de dos millones y medio de discos vendidos, varios premios... Es fácil olvidar que solo tiene 33 años.
Con este equipaje, la madrileña lanza Caos, un trabajo que, nos cuenta, se le hizo cuesta arriba hasta que…