“¿Existe el incesto entre hermanas?”, se pregunta Emilio Renzi, protagonista de “Blanco nocturno”. En la novela, la pregunta queda irresuelta. Pero Nervo podría dar una respuesta: existe el incesto creativo. Porque estas dos hermanas se compenetran de tal modo tras la mesa de mezclas que ofrecen un linaje musical único al mundo.
Y aunque sean gemelas, no podrían jugar al intercambio de roles o a la confusión, pues ofrecen suficientes pistas sobre su identidad: una, Olivia, con esa cascada de cabello sobre sus hombros; otra, Miriam, con un transgresor rapado que luego trepa en un imposible tupé. No habría que ser familiar para reconocerlas: Olivia no es Miriam, Miriam no es Olivia. Pero ambas son Nervo cuando nos guían hasta el amanecer con su electrónica.
Este dúo lleva más de…