Todo empezó a partir de una voz (y su entonación). Después, esa voz subió al escenario. Finalmente, ese escenario se convirtió en decorado de cine (o de televisión). Es el camino trazado por Mandy Patinkin (Chicago, 1952) desde que, siendo el Che Guevara, cantó a Evita Perón en el mítico musical de Broadway “Evita”, allá por 1979. Desde entonces, ha cantado junto a Barbra Streisand en “Yentl” o bajo las órdenes de Milos Forman en “Ragtime”. Mandy no solo interpreta, canta a sus personajes. Es la conjunción de una voz y un método de interpretación: lejos del musical nota siempre una cierta extranjería. Lo que no ha impedido que nos haya conquistado como Íñigo Montoya en “La princesa prometida” (“tú mataste a mi padre, prepárate a morir”, decía en español)…