“Mi exmarido me llama animal nocturno”, dice Susan Morrow, dice Amy Adams (la actriz que encarna a Susan). Y en este hábitat de la noche se desarrolla su historia de insomnio: una mujer en crisis escindida entre dos planos. En el primero, una vida de frivolidad y superficialidad en el mundo de la moda de Los Ángeles (que Tom Ford bien conoce). En el segundo plano, la lectura de la novela que su exmarido (interpretado por Jake Gyllenhaal) le envía y le dedica personalmente; una novela ambientada en la América profunda, plagada de violencia, que servirá de pequeña venganza por el divorcio y le hará plantearse a ella su relación pasada. Dos planos, ciudad y campo, tedio y violencia. Dos planos, realidad y ficción, que son igualmente asfixiantes en la…