Aunque el epicentro de todo está en los Jardines de la Biennale y el Arsenale, cualquier pequeña galería, tienda, e incluso iglesia, se vuelca en la Biennale, el evento que convierte a ciudad de los canales, de mayo a noviembre, en un espacio divulgador de arte contemporáneo. Pero la belleza eterna de Venecia es siempre una excusa para acercarse a la Laguna Véneta.
Atraídos por su exótica silueta, empezamos este vagabundeo por la Venecia alternativa en su epicentro, la Basílica de San Marcos. Es complicado ver este lugar vacío, así que si eres un nostálgico, ven cuando ya haya caído la noche. Para entonces las hordas ya estarán comiendo ‘pizza al taglio’ o merendando en el Café Florian, uno de los dos establecimientos históricos de esta plaza en los que…