“AL SER DIABÉTICO TENGO QUE CUIDARME MUCHÍSIMO MÁS, SER MÁS RESPONSABLE” En la vieja Ciudad Deportiva del Real Madrid, unos cuantos años antes de que los rascacielos se abrieran paso entre los campos de juego, un grupo de alevines juega un partidillo de entrenamiento. En la cafetería, unos cuantos padres toman café, echan una partida de cartas, charlan con los empleados del club. Uno de los más veteranos, que ha visto mancharse las medias de barro a Butragueño, Míchel, Alfonso, Raúl, Casillas, les lanza una sentencia que no olvidarán: “De todos esos que están jugando ahí, con suerte uno de ellos llegará a jugar en el Madrid”. Quince años más tarde, con cuatro inmensas torres en el sitio de aquella vetusta Ciudad Deportiva, con las fichas negociadas en euros y…
