En México hay un pendiente que puede ayudar a generar más ingresos públicos: evolucionar el cobro de los impuestos al patrimonio, que son los que menos aportan al erario nacional.
“Existen tres tipos de impuestos: unos gravan el consumo, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS); el Impuesto Sobre la Renta (ISR), que grava el dinero que las personas reciben, y el tercero, los impuestos al patrimonio o a la riqueza, que aplican a lo que tiene una persona, como casas, automóviles, terrenos, incluso empresas, todo lo que forma parte del patrimonio de una persona”, explica Iván Benumea, investigador de Fundar.
De estos tres tipos de impuestos, los que se aplican al patrimonio son los que menos aportan al erario público.…
