La ecuación es simple: a mayor demanda y menor oferta, los precios suben. Sin embargo, como cualquier problema que involucre personas, políticas públicas y economía, la explicación y las soluciones son siempre más complejas. La ira que crece en nuestras ciudades, particularmente, en la capital, más que en la gentrificación parece tener un origen en falsas ideas del progreso y algunas promesas rotas.
Insostenible es la situación actual de la vivienda en la Ciudad de México, en donde las llamadas zonas de alta tensión, colonias y alcaldías donde la gente busca espacios de vivienda muy limitados, alcanzan ya precios que superan los 20,000 pesos mensuales por una habitación. De acuerdo con un artículo reciente de Diana Zavala, editora de Obras por Expansión, en promedio, los cuartos, no el departamento entero,…
