• Siga una dieta equilibrada que incluya vegetales crudos, frutas, cereales, semillas, frutos secos y proteína de calidad. Disminuya el consumo total de alimentos, pero aumente la cantidad de alimentos crudos. Coma brécol, col, coliflor, pescado, frutas, cereales integrales, frutos secos, avena, semillas y soja.
• Beba agua (mineral, o destilada al vapor). Tome agua aunque no sienta sed, pues su organismo la necesita en abundancia.
• Añada a su dieta ajo, cebolla, setas shiitake y cebada cervecera . Estos alimentos son buena fuente de germanio , que reduce el daño ocasionado por los radicales libres e interviene como catalizador en el suministro de oxígeno a los tejidos que presentan deficiencia.
• No tome alcohol, cafeína, carne roja, sal, tabaco, harina blanca, azúcar blanco, aditivos químicos, fármacos, pesticidas y agua…