1) Eliminación de malos hábitos, (las “malas hierbas” de la vida), como lasobrealimentación, bebidas alcohólicas, drogas y excitantes (té, café y cacao), consumo de carne, horarios de vida inadecuados, desperdicio de las fuerzas vitales, descenso de la vitalidad, aberraciones sexuales y sociales, preocupaciones, etc.
2) Hábitos correctores. Corregir la respiración, corregir el ejercicio, actitud mental positiva. Moderación en la búsqueda de la salud y la riqueza.
3) Nuevos principios vitales. Ayuno adecuado, selección de los alimentos, hidroterapia, baños de luz y de aire, baños de barro, osteopatía, quiropráctica y otras formas de mecanoterapia, sales minerales obtenidas en forma orgánica, electroterapia, helioterapia, baños de vapor o baños turcos, etc.
En cualquier caso, sólo existe realmente una fuerza curativa, y esta es la misma naturaleza, que supone el inherente poder ‘restaurador del…
