TRASTORNOS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS
El estrés persistente puede llevar a que aparezca ansiedad, una alteración que se acompaña de sentimientos de angustia, desánimo y nerviosismo. Aunque se trata de un trastorno emocional, se manifiesta en gran medida físicamente, e influye sobre los diversos órganos del cuerpo.
Entre los síntomas más frecuentes encontramos dolor abdominal, diarrea o necesidad frecuente de orinar, mareo, sequedad en la boca o dificultad para engullir los alimentos, dolores de cabeza, tensión muscular, respiración rápida, frecuencia cardiaca rápida o irregular, sudoración, temblores, disminución de la concentración, fatiga, irritabilidad, trastornos sexuales, pesadillas, dificultades para dormir…
Dentro de los trastornos psicológicos se encuentran la ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo-compulsivo, crisis de pánico, las fobias, el estrés post-traumático y un trastorno conocido como «ansiedad social», entre otros.
Vivimos momentos de…
