De hecho, solo los que llegan a nuestras membranas mucosas respiratorias lo son. En cualquier caso, deben evitarse las plantas anemófilas, cuyo polen es transportado por el viento (el avellano, el fresno, el roble, el abedul, el aliso, el álamo, el olmo, el sauce, el plátano, la morera, el haya, el pino, el olivo, el tilo, el castaño o el carpe, el cual brota al lado de los árboles, así como las gramíneas, la artemisa y la ambrosía). tampoco conviene acercarse a la acedera, la parietaria, la ortiga o el cenizo, en lo que respecta a las hierbas.…