La piel del pescado, además de brillar, debe tener un reflejo metálico. De todas formas, en algunas pescaderías suelen pulverizar su producto con agua para rehidratarlo y que brille más lo que, a veces, puede enmascarar una falta de frescura. Por ello, repasa también otros elementos:
• Piel, escamas y branquias bien pegadas a la carne. Que se desprendan fácilmente indica falta de frescura.
• Agallas y branquias de color rojo brillante. En caso de no verlas bien, no dudes en pedirle al pescadero o pescadera que te las muestre antes de llevarte el pescado a casa. Si compruebas que están marrones, grises o verdes, mejor no compres la pieza.
• Ojos brillantes y saltones, con la pupila negra y el cristalino transparente. Si, por contra, están opacos, turbios o…
