Dennis Aabo Sørensen, un hombre que perdió la mano tras un accidente, ha sido el primer ser humano al que investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), Suiza, y la Scuola Superiore Sant’Anna (SSSA), Italia, han implantado una mano biónica con sentido del tacto y capacidad prensil. El avance es posible gracias a cuatro electrodos implantados en los nervios cubital y mediano, cada uno con 14 sensores capaces de transmitir las señales al sistema nervioso.
LA MANO FANTASMA
Antes de implantar la mano en el paciente, se estuvieron haciendo ensayos durante 19 días, para asegurar que los electrodos funcionaran tras la cicatrización. Una vez realizada la conexión, el paciente tuvo que calibrar su fuerza y su capacidad para reconocer objetos con los ojos vendados.
NO CURA, PERO ALIVIA…