Un Virgin Mojito, elaborado con puré de manzana Granny Smith, azúcar de caña, hierbabuena y soda o un Luz de Luna a base de té negro con zumo de limón y jenjibre deshidratado. La gran tendencia este verano son los cócteles sin alcohol pero repletos de frutas, infusiones y aderezados con otros productos saludables, como los cítricos deshidratados. Te los puedes tomar en bolsas de plástico especiales, como los que se sirven en la azotea del madrileño The Hat, uno de los 10 mejores hoteles de Europa según The Guardian. Y con alcohol, la última moda, venida de Portugal, son los elaborados con vino de Oporto como el CaipiPorto, y los combinados a base de whisky, que vuelven en su versión más eléctrica, como la que ofrecen en Bocachica (Barcelona)…
