Lejos de ser un claustro aislado, el útero materno se empapa de todo cuanto ocurre en el exterior y en seis meses traza con ello lo que será nuestra vida. En sus primeras lecciones de música, el director de orquesta canadiense Boris Brott cuenta que podía anticiparse a la melodía del chelo sin necesidad de mirar la partitura. Curiosamente, le pasaba solo con las piezas que su madre, también música, había ensayado durante su embarazo. Cuando le preguntan si su talento es genético, pone como ejemplo a sus hijos. Ninguno se ha dedicado a la música.
La anécdota la recoge el psiquiatra Thomas R. Verny, autor de La vida secreta del niño antes de nacer, para mostrar que el feto siente, ve, oye, experimenta, degusta y, de manera primitiva, aprende.…
