Barro cocido, cemento armado, maderas desbastadas, revoque de cal, piedras apomazadas y linos naturales. La casa de ahora, la que están moldeando arquitectos e interioristas como Vincent van Duysen, ‘Studio KO’ o Serge Castella, es un elogio a la artesanía moderna. Los brillos y el oropel han dejado paso al ‘craft’, a los materiales en bruto, simples y sensuales. Los interiores que publicamos este número son una prueba irrefutable. Son espacios con una naturalidad a prueba de ‘Photoshop’, donde no es posible ocultar la huella humana ni hay hueco para lo prefabricado. Son casas de verdad, sin trampa ni cartón, con estructuras sólidas, el necesario toque del pasado, la pátina artesana, llanas, espontáneas, campechanas, de verdad. En junio, al buen tiempo le ponemos mejor decoración. Como sucede en Formentera, el…
