En esta sociedad moderna, donde la igualdad de género cobra por fin un protagonismo necesario, puedo afirmar–sin miedo a lo políticamente incorrecto– que, en decoración, como en muchas otras cosas, la mujer siempre suele tener razón. Claro que hay hombres con talento, pero siendo realistas, las reinas son ellas. ¿A quién no le han influido en la vida y en el interiorismo? A mí sin duda. La primera mi madre, Pepa Balaguer, fuerte y con coraje, su casa es el modelo de nido perfecto. También Montse Cuesta, mi mentora en AD pero sobre todo amiga, que me enseñó a enhebrar periodismo con diseño y vida con decoración. Sin olvidar a mis compañeras Laura Velasco, Isabel Margalejo, Ana Camus y resto de ‘ellas’ del equipo AD (sois mayoría), de vosotras aprendo…
