El ADN de las Frutinovelas tiene un sabor muy familiar para el público latino, y especialmente para el mexicano. William Rico lo confirma sin dudar: “He sido un seguidor, por años, de La rosa de Guadalupe… me gustan unitarios al estilo Como dice el dicho”. Esos programas, con su carga emocional, giros inesperados y moralejas, marcaron su forma de entender el melodrama. Esa influencia se traduce directamente en Un secreto oscuro. Las Frutinovelas retoman esa esencia exagerada, casi teatral, donde todo puede pasar en cuestión de segundos. Pero William no se queda ahí. La mezcla con referencias globales, dramas coreanos, novelas turcas, termina por construir un estilo único. “La gente dice que parece una mezcla de telenovela mexicana, drama coreano y novela turca. Tiene de todo”, explica.…
