Ala hora de escribir estas líneas, la borrasca Gloria se está cebando con nuestra geografía y, en la misma semana, el Consejo de Ministros del nuevo gobierno ha aprobado la declaración de emergencia climática.
España se suma así a otros gobiernos, entidades, municipios y el propio Congreso de los Diputados que, en teoría, van a colocar este enorme problema en primera línea de acción política. Confiemos en que, efectivamente, sea así.
Pero también hay que concienciar de otros aspectos que están íntimamente ligados a la urgencia climática: las desigualdades sociales y económicas, la sobre explotación de los recursos humanos, agrícolas y forestales, así como los problemas de agua, materias primas y contaminación. Mal vamos si las apetenciasras.mún. Feliz de un mercado insaciable acabarán desequilibrando el mercado y los precios de…
