El deshielo de la Antártida se ha triplicado desde 2012. El efecto es que 241.000 millones de toneladas de hielo se pierden anualmente, lo que supone que el mar sube 0,6 mm cada año. Especies como el oso polar o la adorable foca arpa ya están en peligro de extinción. El deshielo, además, ha desestabilizado los ritmos migratorios del pingüino emperador o las ballenas. Con estos datos, el fotógrafo Paul Nicklen ha viajado al Ártico y a la Antártida para captar su impactante belleza helada. El autor pretende concienciar al mundo de la necesidad de socorrer estos ecosistemas en peligro a través de piezas provocadoras, con primeros planos de leopardos marinos, ballenas, morsas, pingüinos y narvales, y paisajes que cortan el aliento. Nicklen, cofundador de SeaLegacy, sabe cómo hacer que…