Una de las quejas y preocupaciones más comunes entre los líderes empresariales tiene que ver con los equipos de trabajo. No es sencillo construir un equipo saludable, eficiente, productivo, enfocado y, sobre todo, motivado. Por eso, en consultoría es común escuchar cosas como: “Si pudiera, los despediría a todos”, “estoy cansado de los pleitos irreconciliables”, “no debí contratar a estas personas” o “mi equipo solo genera drama”.
Es una realidad que, en ocasiones, nos encantaría operar y dirigir nuestras compañías completamente solos para así evitar el inherente drama que puede conllevar trabajar con más personas, pero, al final, nadie ha logrado nada por sí solo. Necesitamos un equipo y debemos apoyarlo como líderes para ser exitosos.
A medida que crece una empresa, todo se vuelve más complicado, es lo natural.…
