“A LA GENTE LE CUESTA RECONOCER UNA FORMANUEVA DE BELLEZA, UNA PROPUESTA ESTÉTICAINNOVADORA, COMO ES EL CASO DE MI CINE”. Desde su debut, por la puerta grande, cuando optó, por Honor de cavalleria (2006), a la Cámara de Oro del Festival de Cannes a la Mejor Ópera Prima, Albert Serra (Gerona, 1975) dejó patente que no era un creador convencional. Cineasta autodidacta por obra y gracia del digital (tan barato y fácil que me permitió probar sin mucho gasto si valía para esto), a sus 44 años le cabe el orgullo de ser el director de la única producción española, Historia de mi muerte (2013), ganadora del Leopardo de Oro, máximo galardón, del Festival de Locarno. En su nueva película, Liberté, retrata a un grupo de libertinos del siglo XVIII…
