En una casa unifamiliar situada en una colonia del centro de Madrid, la interiorista Inés Benavides encontró el lugar perfecto para crear su hogar: una vivienda con espacios diáfanos, alegre, vital y joven, con muebles únicos diseñados por ella misma y obras de arte magistralmente escogidas. Cada estancia transmite armonía, elegancia y buen gusto, pero también “funcionalidad, las casas tienen que ser agradables, fáciles de vivir, y esta me identifica totalmente”, explica Inés. El edificio se construyó en 1929 y en los años setenta se le añadieron dos plantas más. Cuando lo adquirió, hace quince años, llevaba una década deshabitado y estaba en pésimas condiciones, así que llevó a cabo una reforma integral, para adaptarla a las necesidades de la familia, que respetó solo las fachadas exteriores. Las dos primeras…
