Voy a ir al grano. Llevo más de cincuenta años corriendo y si mal no recuerdo ya con dieciocho me dedicaba en cuerpo y alma a este deporte, el atletismo. Desde muy joven (16 años) apuntaba maneras, destacaba y tenía talento para poder dedicarme a cualquier actividad deportiva, pero, de una manera u otra siempre saltaban las dudas. Nunca imaginé -aunque lo soñaba- que algún día podía llegar a ser deportista de alto nivel.
Fueron unos años duros, tuve que anteponer parte de mi adolescencia para que mi afición se convirtiera en mi profesión. ¡Lo logré! Toda una vida corriendo, más de diez años como deportista de élite y, como un albañil en la obra, todo se acaba, a los treinta y nueve años llegó mi despedida como atleta de…
