Aunque esté desesperada. Aunque la sangre le chorree por la espalda. Aunque esté cerca del ahogamiento. Blake Lively está sexy en todas las situaciones. Incluso en “Infierno Azul”, donde intenta escapar de un tiburón que la ha acorralado en un islote. Se la llevó, se la llevó. Ojalá ser ese animal sólo por nadar a su alrededor, o un socorrista de esa isla desierta para rescatarla, llevarla a la orilla y hacerle el boca a boca. No pares. El mar meciéndonos, el sol acunándonos. Sigue, sigue. Pero seguro que ella sóla puede con él, o al menos es el final que imaginamos, Blake contra los elementos, Blake contra las olas, Blake contra los tiburones. No en vano, su apellido procede de “Live”, vida. Más viva que nunca, aunque bañada en…